Hay oficios que casi no se ven en el mundo occidental

modern catamaran in sunset

Hay oficios que casi no se ven en el mundo occidental, va a ser extraño conocer profesionales que utilicen la arcilla, la aleación o incluso la envoltura del alcornoque sin incorporar otros elementos que van a poder variar la estructura propia.

Trataremos de profundizar sobre la facultad de utilizar la arcilla con objeto de construir azulejos personalizados con detalles increíbles. Y además a través de la artesanía apreciamos el nivel cultural de un país, su poder adquisitivo, su clase e incluso los vínculos comerciales que mantiene con otros pueblos.

La terracota es en realidad una sustancia que carece de átomos de carbono y sus características son en realidad la fortaleza y además su firmeza ante las elevadas temperaturas, la brisa e incluso el h2 o. Los habitantes del pasado sabían todo esto de manera que utilizaban la arcilla con el objetivo de fabricar los cántaros. Y naturalmente el fango de ninguna manera transmite la electricidad además de que no se deteriora cuando se utilizan sustancias químicas.

La orfebrería para regalos personalizados en ceramica es en realidad modelar y cocer el lodo ornamentando luego la olla.

En Trípoli actualmente siguen con procesos manuales. Para empezar juntan la terracota con h2 o y seguidamente modelan el objeto que desean. El decorado de la artesanía de Marruecos mezcla la escritura marroquí con diseños que tienen que ver con la naturaleza y también elementos simétricos sin olvidar la simplicidad. En los talleres de Túnez hoy en día se transporta el barro con bastante humedad y después le debe dar el aire unas 60 horas. Cuando se ha secado se descompone en trozos pequeños que se meten en agua y a continuación se pulimenta la mezcla.

Cuando fabrican las ollas, los artífices demuestran su soltura y creatividad. Las ollas se colocan en el horno después con la intención de que se solidifiquen. Se usan hornos de distintas formas, en Jartum son triangulares y tienen dos partes, la zona que calienta la bencina y además el espacio en donde se meten los pucheros. En el interior de esta cámara se amontonan las cazuelas durante seis horas y media a altas temperaturas, hay que disponer los botijos con cuidado ya que deben de caldearse por todos los lados.

El esmalte y el colorido diremos que son primordiales de cara a intuir de donde procede la vasija, debido a que existen costumbres instauradas que permanecen con el paso de los años y obviamente marcan la diferencia entre la alfarería de un lugar y otro.

En tripolí una vez cocida el puchero se usa un esmalte blanquecino y después se le da esmalte amarillo o añil y obviamente se pone en el horno otra vez.

Las autoridades debemos de posibilitar este hábito con el fin de que se siga llevando a cabo ya que es realmente un oficio muy antiguo y también se le tiene un gran aprecio actualmente.

Los hombres y las mujeres desean hacer presentes únicos y obviamente una buena elección sería personificar una jarra con los colores que nos gusten y también ponerle algún epígrafe.

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